Subbética cordobesa un paraíso virgen extra

La subbética cordobesa es una comarca compuesta por 14 municipios, enclavados en el centro geográfico de Andalucía, con un patrimonio cultural, natural y gastronómico de gran valor. A media hora de la capital cordobesa, a unos 80 km de Granada, a 45 minutos de la costa del sol, emerge este enclave de gran belleza para los amantes del turismo de interior.

Lucena, Priego de Córdoba, Cabra, Rute, Benamejí, Carcabuey, Almedinilla, Iznájar, Zuheros, Encinas Reales, Luque, Doña Mencía, Palenciana y Fuente Tójar son parada obligatoria en un océano de olivares que producen algunos de los mejores aceites del mundo amparados en las denominaciones de origen Priego de Córdoba, Lucena y Baena.

Recorriendo esta tierra se pierda la mirada al contemplar un paisaje formado por océanos de olivares milenarios que bordean el Parque Natural de las Sierras Subbéticas, el embalse de Iznájar o el río Genil. Campos que han marcado la cultura de esta comarca singular que labra olivares de la variedad hojiblanca y picual, produciendo zumos equilibrados, frutados, llenos de matices que cada cosecha enamora a los paladares más exigentes, fruto al saber hacer de unos agricultores que apuestan por la calidad de un producto elaborado con la pasión de una tradición pasada de padres a hijos generación tras generación.

Esta época del año es época de inicio de recolecta de aceituna, época de primeros aceites, aceites elaborados con aceitunas en el envero, justo en el cambio de color verde a morado, lo que hace que estos aceites de oliva virgen extra tengan unos matices especiales, dada su recolección en un momento de máxima complejidad de aromas y sabor.

Cada otoño un cachito de la Subbética cordobesa llega a las mesas de multitud de hogares regando y enriqueciendo recetas con su “oro líquido” durante cada desayuno, aliñando ensaladas o elaborando multitud de platos, postres o dulces.

La rica y variada gastronomía de la Subbética

El Aceite de Oliva Virgen Extra se convierte en el embajador perfecto de la gastronomía de esta tierra, pero hay mucho más detrás de la riqueza gastronómica de esta comarca que se ha enriquecido del legado cultural que dejaron en ella multitud de civilizaciones.

Esta época también es momento de disfrutar de las chacinas y embutidos de la subbética cordobesa, del trabajo de sus panaderos y reposteros, con una extensa gama de panes y dulces. Época de morcillas de cebolla, migas y aceitunas aliñadas. De esta tierra no puede faltar en la despensa de los amantes de la buena mesa, sus quesos y sus vinos amparados en la denominación de origen Montilla-Moriles

Anisados y licores de Rute el sabor de la navidad

Parada obligatoria en este recorrido gastronómico merece la localidad de Rute, famosa por llevar al mundo desde esta comarca el sabor de la navidad, con una gran tradición en la elaboración de destilados y dulces navideños. Son conocidos sus museos gastronómicos donde encontramos el del anís, el del mantecado, los del azúcar y el jamón o su reconocido Belén de chocolate.