Jorge Delgado: “Si en la desescalada no nos imponen sinsentidos, podremos salir rápido y fortalecidos de esta crisis”

Vivimos la mayor crisis sanitaria del último siglo, una crisis con cifras escalofriantes desde el ámbito de la salud, que tiene y tendrá duras consecuencias desde lo social y económico.
En una economía como la española y especialmente como la andaluza donde el sector turístico ha sido en muchas ocasiones locomotora de progreso y crecimiento, una crisis de esta dimensión se hace notar especialmente, mirando empresarios y profesionales del sector al horizonte con gran preocupación.

Eliminar los movimientos de la población es una de las medidas comunes en todos los países en la lucha contra la pandemia, esto genera gran preocupación en la economía mundial que vio como en 2019 se registraron 1.500 M de viajes internacionales en todo el planeta. Suponiendo el turismo el 10.4% del PIB mundial y un 10% del empleo total del mundo.

De la realidad del sector hablamos con Jorge Delgado, presidente del CIT Subbética, una de las voces autorizadas del centro de Andalucía en materia de turismo.

Hace poco se hablaba del boom del turismo rural, una pieza estratégica en el presente y futuro del centro de Andalucía, y ahora está parado ¿Cómo se encuentra el sector?

En primer lugar, quiero agradecer crónica centro de Andalucía la labor informativa que hace y la posibilidad de dar voz a los “actores” locales de nuestra comarca.
Como bien argumenta, el turismo es uno de los pilares económicos a nivel mundial y ni que decir tiene para el conjunto de España, Andalucía y nuestra comarca, a modo de ejemplo que sustenta lo anterior, de las seis mil y pico plazas alojativas que tiene la provincia de Córdoba (sin contar la capital) la comarca de la Subbética se ubica más de 3.000, tenemos entorno del 50% de la oferta alojativa de la provincia.

Y para no desviarme de la pregunta, el sector en este momento, se encuentra anímicamente desolado y expectante, ha sido un golpe muy duro justo cuando íbamos a empezar con nuestra temporada de primavera, una de las más importantes del año. Pero el principal motivo de esta desolación y tristeza viene provocado por la inseguridad y la falta de certeza ante el levantamiento del estado de alarma, cuáles serán las medidas que tendremos que adoptar, etc. Pero lo que si es cierto, es que el turismo rural y permítame en este punto ser un poco… podría decirse “arrogante”, creo que la subbética, es uno de los destinos mejor preparados para poder salir de esta crisis rápidamente y le podría argumentar largo y tendido hablando sobre la ubicación geográfica, el volumen alojativo de nuestros establecimientos que son pequeños con grandes zonas comunes, espacios tremendamente abiertos como el embalse de Iznajar (más grande de Andalucía), río Genil, parque natural y geoparque reconocido por la UNESCO, vía verde, etc. Esto permitirá disfrutar de un turismo seguro, cercano y con un valor añadido por los recursos de los que disponemos difícil de encontrar en otros destinos de interior.

Por lo que estoy convencido, de que si en la desescalada no nos imponen sinsentidos dentro de las medidas de seguridad, podremos salir rápido y fortalecidos de esta crisis.

Nos empezamos a familiarizar con conceptos como distancia social, resuenan como un mantra ¿Cómo se adaptará a esta circunstancia el sector turístico?

Pues espero que bien, como he dicho anteriormente, la mayoría de los establecimientos, de manera natural, han huido de las grandes aglomeraciones, los establecimientos hoteleros tienen salones casi sobredimensionados respecto a su capacidad alojativa que nos permitirán tener una buena distancia social y los restaurantes tendrán que adaptarse, pero creo que casi todos, lo podrán hacer de una manera relativamente sencilla. Pero claro, todo esto son especulaciones, hasta que no veamos las medidas que hay que adoptar, no sabremos realmente el alcance del problema.

Parece que se presenta un verano muy difícil para el turismo, todos apuntan que sin turismo internacional y con restricciones a la movilidad la clave estará en el turismo de cercanía ¿Cómo se adaptan a esta circunstancia?

De hecho, esa es la orientación estratégica que estamos desarrollando. Desde el CIT, junto con otros “actores” como Mancomunidad, GDR, Estación Náutica y Vía Verde entre otros, hemos desarrollado un plan de choque para el destino, que hemos llamado PLAN DE ESTÍMULO DE LA ACTIVIDAD TURÍSTICA DE LA SUBBÉTICA y está escalado en varias fases con las que pretendemos ser muy visibles en provincias limítrofes a nuestro destino y acciones que pretendemos que tengan una conversión económica alta, evitando así el agotamiento económico de nuestras empresas, estas acciones irán aumentando el círculo de acción conforme vayamos viendo cómo se comportan tanto las restricciones nacionales e internacionales como los consumidores.

Bares, restaurantes, hoteles, alojamientos, casas rurales… serán las últimas actividades en volver a la normalidad ¿Cómo se recuperará el sector?

Dentro de lo malo, no es lo peor, quiero decir, mientras no nos permitan abrir las puertas de los establecimientos por imperativo legal, los gastos podemos tenerlos a mínimos y lo que no tendría ningún sentido es que nos permitiesen abrir y por el confinamiento, no pudiéramos tener clientes. Creo, y esto es una opinión personal, que lo mejor es abrir con la mayor normalidad posible, de otra manera, se dispararían los gastos fijos operacionales y será entonces cuando muchas empresas, sobre todo hoteles y restaurantes de un poco mayor volumen, lo pueden pasar realmente mal.

Ante el confinamiento multitud de sectores ponen el acento en la formación ¿se avecina revolución del turismo?

Sin duda habrá cambios, y la profesionalización será uno de ellos, pero creo que catalogarlas como revolución es demasiado, debemos pensar que, si bien es cierto que la manera que tenemos de presentar nuestras empresas al cliente será diferente, simplemente porque los valores que entendemos que ahora serán más apreciados por el consumidor han cambiado. La propia actividad, atiende a una necesidad social de relación, por lo que el contacto es necesario, si no, no tiene sentido salir a un bar, hotel o restaurante si no es para relacionarte con más gente. No obstante, aunque no espero una revolución en la ejecución de los servicios, sí que puedo prever una necesaria adaptación, principalmente de seguridad sanitaria, al menos a corto plazo.
Debo reconocer que hay cosas que me indignan y me hacen dudar de la inteligencia humana y me refiero a lo que considero auténticas aberraciones como por ejemplo, los habitáculos de policarbonato en la playa, cosas como esas, entiendo que son un sin sentido y soluciones que creo, no están bien pensadas, ¿tú te imaginas a 40º en agosto en la playa, puesto al sol, en un habitáculo que está haciendo efecto lupa?, ¿o tener que estar separado de tu pareja con la que convives a diario por una pantalla transparente en la mesa de un restaurante?, en fin, ahora hay mucho “gurú”, “expertos” y “recomendadores”, que mejor que dejen de pensar, creo que están haciendo más daño que beneficio. Lo único que espero y deseo, es que no se pierda el sentido común a la hora de diseñar o proponer soluciones.

Parece que los cambios que se veían venir, se van acelerar ¿el futuro del turismo será rural y sostenible?

El turismo de sol y playa, monumental, etc. No caerá, es una industria muy muy potente y en cuanto salga un fármaco o vacuna contra el covid 19, todo volverá más o menos a la normalidad y cada uno volverá a su parcela de mercado. Pero de lo que estoy convencido, es que el valor de la sostenibilidad es esencial para cualquier actividad y en el turismo mucho más, un turismo que no sea sostenible está abocado al fracaso a medio – largo plazo, es esencial que cualquier actividad, cuide de los recursos de los que se nutre. Por otro lado, este parón, está haciendo recapacitar a todo el mundo y pienso que habrá mucha gente, que antes eran usuarios de un tipo de turismo, que podríamos llamarlo más de masas, ahora cambiarán y desearán conocer más sus raíces, disfrutar de la cercanía que ofrecemos, de la humanidad y de los recursos naturales, en lugar de los recursos “artificiales” y/o masificados.
Además, esta situación que estamos viviendo da lugar incluir otra palabra que será clave, creatividad. La creatividad será fundamental para poder destacar frente al grueso de la industria, el turismo creativo sí que espero que haya venido para quedarse.

El sector necesita el apoyo de los consumidores nacionales, pero también necesitará el apoyo de la administración ¿Qué ayudas serán necesarias para la reactivación?
El sector servicios en general y el turismo en particular, es muy sensible a cualquier cambio, principalmente económico, cuando la economía va bien de momento lo notamos pero cuando va mal, quizás seamos los primeros en ser apartados de las prioridades de una familia, y lo entendido, la principal ayuda que pedimos, es que nos dejen trabajar con normalidad, pero mientras esto sucede, hay que hacer algo con las cargas fiscales, seguridad social, gastos de suministros como luz, gas, arrendamientos, prestamos bancarios, etc. Todo esto, empieza a restar en una cuenta de explotación y en muchas ocasiones es la clave para que un negocio en horas bajas, pueda salir adelante o se quede por el camino.

Y por otro lado, la reactivación siempre he dicho que viene dada de las campañas de promoción, pero que estas campañas, deben ir unidas a la comercialización, no sirve de nada provocar un deseo, si luego no hay una buena conexión con quién tiene que capitalizar esa promoción, es decir, las empresas. En esto, estamos trabajando mucho y debo decir que nuestras administraciones comarcales, se están comportando de una manera muy sensible y empática.

Cuando llegue la vacuna la población perderá el miedo y se olvidará de todo… ¿cree que los cambios llegarán para quedarse?

No, el ser humano está diseñado, afortunadamente, para “desprenderse” de las experiencias traumáticas, de lo contrario sería imposible vivir y alguno de los cambios puede que dure más en el tiempo, pero al final, los españoles en general y los andaluces en particular somos gente alegre, que nos gusta vivir la vida, salir, el contacto físico y creo que eso lo tenemos tan incrustado en nuestro ADN que cuando nos sintamos seguros, volveremos a ser los mismos, para lo bueno y para lo malo. No me imagino saludándonos toda la vida con el codo, a modo de reverencia estilo japonés, o con un simple levantamiento de cejas a dos metros de distancia. Hay un refrán un poco bruto, pero muy nuestro, que dice “quien nace lechón se muere cochino” ¿verdad?, pues eso.

Esperamos que pronto comience la famosa desescalada y poco a poco las actividades recuperarán la normalidad ¿Por qué deberá elegir un viajero el centro de Andalucía?

Por las comunicaciones que tenemos, estamos a una hora de las principales capitales andaluzas, a una hora del aeropuerto de Málaga y otra hora del de Granada, nuestro Geoparque Sierras Subbéticas, reconocido y recientemente renovado por la UNESCO, sus gentes, sus rutas en bicicleta, la vía verde del aceite, los descensos en rafting por el Río Genil, el embalse de Iznájar, sus monumentos, los aceites de oliva más premiados a nivel mundial, un vino único como es el amparado por la D.O. Montilla Moriles y a la que pertenecen municipios de la parte norte de la subbética. Creo firmemente, que tenemos una de las comarcas de turismo interior más completa y atractiva desde un punto de vista turístico de toda la geografía nacional.

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A ustedes por el apoyo que nos brindan en estos momentos tan complicados. Un fuerte abrazo sus lectores y mis mejores deseos de salud para todos.