Benamejí convierte La Duquesa en una demostración de riqueza cultural, dinamismo y orgullo de pueblo

El macroespectáculo cultural cierra su edición de 2026 con dos llenos absolutos, cerca de 2.000 espectadores y la participación de 203 artistas benamejicenses en una obra que une teatro, música, danza, flamenco, tradición y patrimonio

Benamejí ha vuelto a demostrar que, cuando un pueblo trabaja unido, es capaz de levantar algo mucho más grande que una representación teatral. La edición 2026 de La Duquesa de Benamejí ha cerrado sus dos funciones, celebradas los días 7 y 8 de agosto en la Plaza de Toros, con un éxito rotundo de público, dos llenos absolutos y cerca de 2.000 espectadores que han vivido la experiencia de viajar en el tiempo a través de una de las grandes citas culturales del verano andaluz.

Durante dos noches, Benamejí no solo ha representado una obra: ha mostrado su alma. Ha puesto sobre el escenario la fuerza de sus asociaciones, el talento de sus vecinos y vecinas, la memoria de sus mayores, la energía de las nuevas generaciones y la capacidad de un municipio para convertir su identidad en un espectáculo único.

203 artistas benamejicenses han dado vida este año a la obra inspirada en el texto de Manuel y Antonio Machado, una creación que forma parte del imaginario cultural del municipio y que cada dos años vuelve a tomar cuerpo gracias a la implicación de todo un pueblo.

La Plaza de Toros se transformó de nuevo en un gran escenario al aire libre donde teatro, música, flamenco, danza, folclore, caballos, tradición popular y patrimonio inmaterial se unieron para contar una historia de amor, honor, injusticia y bandolerismo en la España del siglo XIX.

La alcaldesa de Benamejí, Carmen Lara, ha destacado que esta edición “ha vuelto a confirmar que La Duquesa de Benamejí es mucho más que una obra de teatro; es una forma de hacer pueblo”.

Según Lara, “dos llenos absolutos nos dicen que el público la espera, que Benamejí la siente y que esta leyenda sigue emocionando dentro y fuera de nuestro municipio”. La regidora ha subrayado que “La Duquesa es hoy un producto turístico de máximo nivel, pero, por encima de cualquier reconocimiento, es la guardiana de nuestro patrimonio inmaterial, la excusa perfecta para recuperar lo que somos, mantenerlo vivo y compartirlo”.

La alcaldesa ha querido poner especialmente en valor el trabajo de todas las personas que han hecho posible esta edición: “Detrás de cada escena hay meses de ensayos, esfuerzo, nervios, ilusión y muchas horas regaladas a Benamejí. Si La Duquesa no existiera, habría que inventarla, porque pocas iniciativas explican tan bien lo que somos como pueblo”.

Benamejí, tesoro de música y danza de raíz

Una de las grandes fortalezas de La Duquesa de Benamejí es su capacidad para reunir sobre un mismo escenario distintas expresiones de la cultura popular benamejicense. La obra se ha convertido en un escaparate vivo de la música y la danza de raíz, integrando manifestaciones con siglos de historia que forman parte de la memoria colectiva del municipio.

El flamenco, los cantes tradicionales, el folclore, la música de banda, los auroros, los bailes populares, los juegos y cantes de corro, las voces corales y las expresiones escénicas vinculadas a la tradición se entrelazan dentro del espectáculo hasta convertirlo en una experiencia cultural total.

Todo aparece perfectamente hilado, integrado y cohesionado. Nada resulta impostado. Desde la organización destacan que la obra, a pesar de estar protagonizada por artistas amateur, “sorprende al espectador con un resultado muy profesional”. Quien descubre La Duquesa se convierte en prescriptor de ella y vuelve en próximas ediciones acompañado de familiares y amigos para compartir una experiencia única.

En cada edición, La Duquesa permite que el rico patrimonio inmaterial que atesora Benamejí no quede reducido al recuerdo, sino que respire, suene, baile y emocione ante el público. Es ahí donde la obra alcanza una dimensión especial: en su capacidad para hacer que la cultura heredada se convierta en presente y que las nuevas generaciones la vivan como algo propio.

La participación de colectivos como el Cuerpo de Baile Entrebambalinas, la Peña Flamenca Cayetano Muriel, el Grupo de Folklore Marquesa de Benamejí, la Asociación Musical de la Santa Cruz, el Grupo Nuestra Navidad, la Peña Flamenca El Melón de Benamejí, los grupos flamencos y la Asociación Cultural Campanilleros La Aurora, entre otros, demuestra que Benamejí conserva un patrimonio musical y dancístico de enorme valor.

A ellos se suman AM Teatro Entrebambalinas, ARH Benamejí Bandolera y la Peña Caballista El Galope, que aportan interpretación, memoria histórica, recreación popular, presencia ecuestre y una dimensión escénica que hace de esta representación una experiencia singular.

Un proyecto de pueblo que crece edición tras edición

El concejal de Cultura, Gonzalo García, ha señalado que La Duquesa de Benamejí “es un ejemplo de trabajo en equipo, talento y compromiso en su máxima expresión”. García ha destacado que se trata de “un proyecto que aúna distintas áreas de gestión municipal e implica a todo el tejido cultural benamejicense, poniendo de manifiesto las señas de identidad de Benamejí y el amor de todo un pueblo por un legado transmitido de generación en generación”.

El director del espectáculo, José Luna, ha destacado que “La Duquesa siempre sorprende, incluso a quienes creen conocerla”. Según Luna, “cada edición tiene una vida propia: cambian las miradas, las voces, los gestos, la música y la emoción del reparto. El texto de los Machado permanece, pero el pueblo de Benamejí lo vuelve a levantar cada dos años con una energía nueva”.

Reconocida en 2024 como Mejor Producto Turístico de la provincia de Córdoba en los Premios al Mérito Turístico concedidos por la Diputación de Córdoba, La Duquesa de Benamejí se ha consolidado como uno de los grandes ejemplos de cómo el patrimonio, la historia, la literatura y la participación ciudadana pueden transformarse en una herramienta de promoción cultural, turística y emocional de un territorio.

Tras dos noches de éxito absoluto, Benamejí despide esta edición con la satisfacción de haber vuelto a hacer historia. La Plaza de Toros llena, el aplauso del público y la emoción compartida confirman que La Duquesa de Benamejí sigue siendo una leyenda viva: una obra que no se contempla desde fuera, sino que se levanta desde dentro, con la fuerza de todo un pueblo.

Cada una de las personas que ha participado a lo largo de los 26 años de historia de este proyecto cultural ha contribuido a escribir una página muy bella de la historia de Benamejí. Porque La Duquesa no es solo presente: también es futuro. Un proyecto de una dimensión incalculable, que nos trasciende, nos une y engrandece la marca Benamejí.

 

 


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